FROZEN y la Educación Emocional de mis Hijas

He llegado a ese punto en mi maternidad en donde he visto Frozen (Una Aventura Congelada) más veces de las que puedo contar.  Y cada vez más, me divido entre la euforia que siente mi hija mayor cuando Elsa eleva su castillo de hielo y lo terriblemente manejadas que están las emociones en las películas de Disney.

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A la hora de dormir, cuando estamos repasando nuestro día, es así como yo intento contarle alguna parte de la película:

  • Elsa tiene magia. Todos tenemos magia, se llama “emoción”.  Tu también tienes magia.  Recuerdas la rápido que puede ir tu bicicleta cuando estás feliz?   Cuando Elsa está feliz, construye muñecos de nieve.  El también miedo es una emoción.  Te acuerdas cuando estabas asustada de ir a la guardería?  Qué hicimos para sentirnos valientes y entrar?  Cuando Elsa está asustada, su magia se escapa.  Conoces otras emociones?  Está la tristeza.  Cuando tú te pones triste, generalmente quieres una abrazo de la mamá hasta que se te pase.  Cuando Elsa se pone triste, todo la habitación se pone fría.  También está la rabia.  Tu hermana muerde cuando está enojada y tú le pegas manotazos.  Cuando Elsa está enojada, puede congelar a alguien.  Todas las emociones está bien pero no podemos ir por ahí congelando gente.  Hay que aprender a usar la magia!

 

  • Elsa y Ana estaban jugando en el salón y Elsa golpeó a Ana en su cabecita. Estaban jugando, no fue apropósito.  Elsa ama a su hermana, no quería golpearla.  Pero fue un accidente.  Recuerdas alguna vez que tu hermanita se ha caído mientras jugaban?  Cuando pasa un accidente, lo importante es encontrar una solución.  Y muchas veces es necesario pedir ayuda.  Elsa pidió ayuda a sus papás.  Si pasa un accidente, como que tú o tu hermana se golpeen, o se rompa algo, o incluso si sólo es que se derrama el jugo, tú puedes pedir la ayuda de papá y mamá.  No importa lo que sea, papá y mamá están aquí para ayudarte, siempre.

 

  • Esla tiene mucho miedo. Está asustada de lo que su magia puede hacer.  Los papás de Elsa también están asustados.  Le dijeron a Elsa que tiene que ocultar su magia: “Ocultalo y no sientas”.  Le hicieron creer que era peligrosa.  Eso está muy mal!  Además, no se puede hacer!  La magia, las emociones, se sienten.  Son parte de vivir.  Lo importante es saber qué hacer con ellas, cómo expresarlas.  Pero los papás de Elsa cerraron la puerta.  Entonces Elsa se quedo sola, triste y asustada.  Alguna vez te has sentido así?

 

  • Cuando los papás cerraron la puerta, Ana también se quedo sola y triste. Ella no entiende porque Elsa ya no quiere jugar.  Ella cree que hizo algo para enojar a Elsa.  Cómo te sientes tú cuando tu hermanita no quiere jugar contigo?   Ana no quiere estar sola. Por eso, en la fiesta, ella busca un amigo.  Alguna vez te has sentido sola? Tienes amigos en la guardería? (Pensamiento de mamá: Por lo pronto, lo vamos a dejar ahí.  El tiempo mismo te enseñará que no se puede confiar en todos los “amigos”).

 

  • Yo creo que los papás de Elsa y Ana se equivocaron. Debían enseñar a Elsa a usar su magia y, en cambio, cerraron la puerta.  Cuando lo hicieron, sus hijas se quedaron solas, tristes y asustadas.  Elsa cree que su magia es peligrosa y Ana cree que hizo algo mal y por eso su hermana ya no quiere jugar con ella.  A veces, los papás y las mamás también se equivocan (Pensamiento de mamá: aunque sea con la mejor intención…).

 

  • Como Elsa todavía no sabe controlar su magia, sus emociones, se le escapa en la fiesta. Los invitados se asustan.  Elsa se asusta porque no quiere lastimar a alguien, por eso sale corriendo.  Cuando Ana mira la magia de Elsa, ella entiende y quiere ayudar a su hermana.  Ana entiende porque la puerta de Elsa estaba cerrada.  Ana entiende que Elsa sólo tenía miedo de lastimarla.  Muchas veces, para entender a las personas, debemos saber qué es lo que verdaderamente les pasa, qué es lo que sienten.  Eso se llama empatía.

 

  • Ana ama a su hermana y la perdona. La perdona por haber golpeado su cabecita, la perdona por haberla dejado sola.  Y corre atrás de Elsa para decirle que la ama y que juntas podrán aprender a usar la magia, a expresar sus emociones sin lastimar a alguien.

 

  • Cuando Elsa canta “Libre Soy”, aprende a controlar su magia. Es la primera vez que ella se permite sentir todas sus emociones.  Es la primera vez que ella acepta su magia como parte de sí.  Eso es muy bueno, nuestras emociones son parte de quienes somos.  Y gracias a eso, ahora Elsa sabe construir castillos con su magia.

 

  • Ana encuentra a Elsa y le pide que regrese pero Elsa todavía está muy asustada. El miedo la domina.  Por eso se le escapa su magia de nuevo.  Y por eso los malos logran atraparla.  A veces, las emociones nos controlan y se nos escapan, y no siempre resulta como a una le gustaría.  Te acuerdas cuando te enojaste tanto que lanzaste esa taza y se rompió?

 

  • Kristoff trata de ayudar a Ana a sentirse mejor. Por eso la lleva donde los doctores troll.  Y por eso regresa cuando Ana se queda sola en el castillo.  Eso es lo que los amigos de verdad hacen, se ayudan.  Te acuerdas cuando caíste del resbalín y C. te dio la mano para que te puedas levantar?  Qué bueno es tener amigos!  Qué bueno es poder confiar en tus amigos!

 

  • Al final, los malos quieren atrapar a Elsa. Y Ana lo evita.  Ana ama a su hermana y la quiere proteger.  Elsa ama a su hermana y la quiere proteger.  Y es ese amor de hermanas el que hace que el verano regrese al reino.  El amor salvó a las hermanas.  Sabes algo? No importa cuántas veces tú y tu hermana se peleen, el amor de hermanas siempre va a estar ahí.  Tu hermana siempre va a estar ahí.  Ama a tu hermana, hija, protégela, acompáñala, enséñale, perdónala.  Ella te va a amar, proteger, acompañar, enseñar y perdonar de regreso.  Amas a tu hermanita?

 

El amor de hermanas.  Tal vez, después de todo, la emoción que más importa, el amor, no está tan mal manejada en esta película.

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A LOS 8

Es que no creo que sea posible que los jueces y funcionarios que tienen a su cargo el destino y la vida de estos niños piensen de esta manera…  En Chile, a los 8 años, ya ni siquieira te darían la oportunidad de ser adoptado!

 

¿8?

El artículo completo en: SENAME reconoce fracaso en la política de adopción de menores vulnerados

 

“(…)El Estado no iniciará el trámite que declara que pueden ser adoptados. La falta de padres interesados y el cuidado por la reputación del sistema (…)”

 

“(…)No podemos iniciar cualquier causa, porque el sistema de adopción se desprestigia si no encuentras una familia (…)”

 

“(…)A los niños de ocho prácticamente ni siquiera se les hace trámite de susceptibilidad de adopción, porque no hay familias postulantes para niños grandes (…)”

 

“(…)Las opciones de los menores que no son vinculados con sus parientes y que no fueron adoptados son limitadas: algunos permanecen en el sistema de protección del Sename hasta la mayoría de edad… Otros, se escapan … Otros infringen la ley… pasando del sistema de protección a la reclusión (…)”

 

 

“(…)El sistema te obliga a que la edad se vuelva un criterio para iniciar la causa de adopción. Los niños más grandes tienen más daño y por eso he estado años con causas abiertas, sin tener familias que los acojan (…)”

 

“(…)los menores que nunca fueron adoptados ni declarados susceptibles de adopción conviven con menores que cometen delitos (…)”

 

“(…)Es impresionante pensar en la cantidad de duelos que acumulamos quienes fuimos niños, niñas y adolescentes institucionalizados, ya que la sociedad decidió que éramos merecedores de protección y no fue capaz de ofrecernos algo más humano (…)”

“(…)Programa de Preparación para la Vida Independiente (…) os planes de preparación comienzan días antes de egresar y consisten solo en charlas sobre la vida fuera del hogar ´Vimos desaparecer de nuestras vidas, de un momento para otro, a nuestros compañeros mayores, quienes al alcanzar los temidos 18 años eran egresados del sistema. Cuando no estaban preparados educacionalmente, ni emocionalmente y, lo peor, sin una familia que los contuviera. Para quienes les seguíamos en edad, ese momento era como si un hermano mayor desapareciera. Era como si se hubiera muerto´ (…)”

 

 

Batman vs. Superman

Adopcion Superheroes
Superman también fue adoptado

Quién vio la película? Saben qué es lo que hace la diferencia entre uno y otro superhéroe? El Batman sombrío y deprimiente vs. el Superman esperanzador y justiciero? Pues que Superman fue adoptado!
Aunque podríamos decir que ambos personajes son resilientes (es decir, que salieron adelante a pesar de sus circunstancias), la forma en la que lograron re-construir su historia es radicalmente diferente! Sólo para mostrar el influencia positiva y reparadora que podemos tener las madres adoptivas!

Spoiler alert! Casi al final de la pelicula, Batman le dice a Superman: “Seguro tus padres te enseñaron que eras especial. Que estabas aquí por un buen motivo… Cuando los míos fueron asesinados sin motivo alguno, lo único que me enseñaron es que el mundo sólo tiene sentido si lo obligas!”

Grey

Lo admito. Leí las 150 sombras.  Leí también el primer volumen de la historia contada desde su perspectiva.  Y vi la película.  Grey me deja un poco ansiosa… no! Qué mal pensadas! Se los voy a explicar…

Grey fue adoptado.  Fue rescatado de una madre biológica drogadicta y negligente y un padrastro abusivo cuando tenía 3 o 4 años de edad.  Uno de los recuerdos conscientes que tiene el joven millonario seductor es ver a su madre “dormida” en el suelo mientras la policía se lo llevaba.  Recuerda el hambre.  Recuerda los golpes.  Recuerda tener que esconderse en un armario hasta que su padrastro terminara de “rentar” a su madre por una dosis de droga.

No sé si E.L. James tenga en su biografía algún contacto cercano con el trauma que genera la negligencia y el abuso.  Pero, al menos en mi opinión, crea un personaje creíble que encuentra resiliencia en el control.  Siendo el sadismo un extremo de esta misma necesidad.

Es cierto que la lectura superficial es prejuiciosa contra la adopción de niños “mayores”.  El pequeño que fue “rescatado” de la violencia y la pobreza por una pareja de “privilegiados” millonarios que a pesar de todos sus esfuerzos no lograron convertirlo en un adulto “normal”.  Pero la adopción, la reparación, es justamente la parte de la historia que no creo que nos vayan a contar.  De cómo convertirse en un Grey lo ayudó a sanar.  Por que en alguna medida sanó, cierto?  Si no fuera así, habría cortado todos los lazos con su familia adoptiva, no sería capaz de amar a su hermana menor y no podría mantener una relación con Anastasia (estemos o no de acuerdo en el tipo de relación, sigue siendo un vínculo con un otro) y eventualmente plantearse como padre, como lo sugiere en final de los libros.

A través del más estricto control, Grey encontró una manera de enfrentar esta mochila de recuerdos psicosensoriales que lo atormentan.  A la final, quién decide lo que es “normal”?

Tengo la suerte, hijas amadas, de que ustedes no provienen de un ambiente así de hostil.  Pero me pregunto cuáles son su recuerdos inconscientes… a qué le hacen frente?  y ahora que están comenzando a explorar el mundo lejos de mi regazo, qué cosas se los recuerdan?  Hambre? Separación? Ruido? Contacto? Me pregunto, hijas mías, como vamos a descubrirlos y cuál será nuestra (su) manera de prosperar frente a ellos.

Porqué decir “me apegaría demasiado” no es suficiente excusa

Autor:Sarah Baker

Texto Original en Inglés en: http://adopting.org/id-get-attached-just-doesnt-cut/

Traducción Libre

 

“Nunca podría ser mamá de acogida… me apegaría demasiado”

 

Si tuviera un dolar por cada vez que he oído esta frase.  De hecho, la escucho casi cada vez que le cuento a alguien que soy mamá de acogida.

 

Entonces, quiero aclarar algunas cositas:

 

 

1) No soy una super mujer con el super poder de amar y apegarme solo al punto en que no me duela.

 Ese super poder no existe.  Amé a Leyla y al Bebe Z como si fueran míos.  Todos los días me peleo con la tendencia de colocar fotos del Bebé Z en Facebook.  Estoy orgullosa de cada uno de sus logros.  Sus miradas me derriten, y sus gritos me llevan a las lágrimas.  Amo tenerlo en brazos y jugar con él y que me responda con su risa encantadora.  Sus abrazos son lo mejor.
Incluso podría decir que estoy apegada.  Y que decir adiós me a va a doler.
Entonces, si eres del tipo de persona que “se va a apegar mucho”, felicitaciones.  Serías una excelente madre de acogida.
2) Apegarse es el punto
Ok,  me gustaría escuchar acerca de la última vez que te detuviste en el orfanato de tu pueblo.  De verdad.  Si has visitado un orfanato en los Estados Unidos, por favor cuéntame.
Pero creo que nunca has visto uno, cierto?
Esto es porque los Estados Unidos se deshizo de los orfanatos. Por qué? Por el apego.
Cuando un niño no crea apego con una persona antes de la edad de 2 años, su habilidad para funcionar como una persona normal se ve seriamente afectada.  Y ese lazo no se estaba formando en un hogar o una institución.
Un niño necesita una familia.
Nuestra familia, por ejemplo, está un poco loca.  Los niños cuelgan de las paredes, literalmente.  Entonces, tal vez no somo perfectos.  Pero sabemos amar.  Y estamos disponibles.
La biología es, desde luego, la primera opción.  Pero cuando una familia biológica no puede proveer este apego en una manera segura y amorosa, entonces aparecen las familias de acogida.
Aparezco yo. Y Cari. Y Keru. Y Denna. y Kryssi. Y Elizabeth. Y cientos de otras.
Aparecemos -y nos apegamos.  Al menos, tanto como podemos.  Nos ubicamos en la esquina del niño y peleamos por sus necesidades, los amamos tal y como si los hubiésemos parido.  Soñamos y jugamos y ponemos esperanzas para su futuro con toda nuestra fuerza.
Y luego, un día, debemos decir adiós.
Tendremos que dejarlos ir y esperar que todo nuestro amor y noches sin suelo y miedos y esperanzas y oraciones y reuniones y herramientas sensoriales y visitas y preparaciones sean suficientes.
Esperamos el habernos apegado y que ellos se hayan apegado a nosotros.  Esperamos haberles dado el regalo de poder confiar en los otros.  De creer en su propio valor.  De saber que son amados.  De saber que Dios no los ha olvidado.  De saber que existe algo para amar y que existen relaciones que no son abusivas o negligentes.
En resumen, el apegarse demasiado es uno de los mejores regalos que les podemos dar a estos niños.
Incluso duele decir adiós.
Y si puedo agregar una cosa más…
Si ser madre de acogida te suena a que sólo te estas preparando para salir lastimada… te reto!
Estos niños no eligieron estar en el sistema.  Sus vidas están flotando en el aire y dependen de las decisiones de extraños.
Cuando cierras tu corazón con tanto cuidado que no existe un espacio para ellos… ellos no desaparecen.  Cuando despides sus súplicas con gesto de la mano y encuentras alguna excusa rápida, ellos siguen sin un hogar.
Recientemente, en algún momento, habían 150 niños en mi condado que necesitaban u hogar.  30 de ellos fueron ubicados dentro del área.  Bebe Z fue uno de ellos.  Los otros 120 tuvieron que ser enviados a otros lugares.  Aún más lejos de cualquier cosa que conocían.
Familias de acogida que apenas dan a basto reciben a más de un niño porque nadie más lo va a hacer.  Las trabajadoras sociales tienen que hacer que los niños duerman en sofás o en sus oficinas hasta que pueden encontrarles un hogar, en algún lugar.  Los hermanos se separan y solo se pueden visitar de vez en cuando.  Entonces, tal vez debes preguntarte… qué tal si yo pudiera? Qué tal si pudiera apegarme, amar a un niño y decirle adiós?  Qué tal si yo pudiera darle a un niño amor y estabilidad porque eso es de lo que está construido nuestro hogar? Qué tal si hay un niño ahí que vale la pena el riesgo de que mi corazón salga lastimado?
Puedo prometerte una cosa… ese niño existe.
Existieron dos para mí.
Y cuando llegue el momento de decir adió a esta preciosidad que sostengo en mis brazos mientras escribo… estoy segura que valdrá la pena cada una de las lágrimas que lloraré.