Las contradicciones del día de las madres

Quisiera escribir algo por el día de la madre… y me veo a mí misma con una entrada en alguna de las comunidades de crianza con apego con las que colaboro.  Así, como para convencer al público de que ser madre por adopción “es tan maravilloso” y que las hijas adoptivas “son amadas exactamente igual que las hijas biológicas”… Y me da risa de mí misma porque parece que soy yo a quien tengo que convencer!

Porque también me veo con una entrada en las comunidades de crianza adoptiva en las que participo, invitando a otras mamás por adopción a abrir los ojos y reconocer que “es lo mismo pero no es igual” y que estén atentas a los signos y señales de sus hijas.  Y siento lástima de mí misma por la culpa y el miedo.  El miedo a sobreprotegerlas o a desestimar algo verdaderamente importante.  Y la culpa por no poder vivir mi maternidad con más naturalidad y menos dudas.

Y quisiera escribirle una oda a su primera madre, la que les dio la vida.  Y lo único en lo que puedo pensar es GRACIAS.  Gracias por las decisiones.  Y mi mente vuela hacia las circunstancias y me siento contrariada.  Porque si la vida no fuera injusta, yo no sería madre.  Y no es “dos negativos multiplican en positivo” como tratan de vender las agencias de adopción.  Es la pobreza, la falta de educación, la cultura dominante, la violencia de género.  Y toda esa mierda te pasó por encima.  Y no puedo evitar sentir rabia de que siga pasando, a ti y otros cientos de mujeres.  Y no puedo evitar sentir la contradicción, porque sin eso, mis hijas no estarían conmigo…

ni una menos

Ni una menos… aunque eso signifique que las mujeres infértiles como yo no se conviertan en madres por adopción…

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