THE PRIMAL WOUND

Título: The Primal Wound (La Herida Primaria)

Autor: Nancy Verrier

Web: http://nancyverrier.com/the-primal-wound/

Valoración:  5 / 5

 

Resumen: (desde el sitio web) Este libro está revolucionando la forma en la que pensamos acerca de la adopción.  Al aplicar información acerca de psicología pre y peri natal, vínculo, apego y pérdida, clarifica los efectos de la separación de los niños adoptados y su madre biológica.  Adicionalmente, les da a estos niños, cuyo dolor ha sido desconocido y mal interpretado por mucho tiempo, validación para sus sentimientos y explicaciones para algunos de sus comportamientos.  Aún cuando es un libro difícil de leer, debido a las emociones que evoca en todos los miembros de la triada adoptiva, resuena en verdades y puede ser una gran ayuda para reconocer, entender y validar las heridas creadas por el trauma de la separación entre las madres y sus hijos.  Este entendimiento puede ayudar a los miembros de la triada.  Puede entregar validación para las experiencias y emociones de los adoptados que se sienten incomprendidos; puede traer consuelo para las madres biológicas, a quienes se les ha negado la verdad de su pérdida; y puede ser una buena fuente de información para los padres adoptivos, de manera que puedan entender y responder de mejor manera a las necesidades de sus hijos.

 

Lo que me gustó: Este libro es una bofetada en la cara!  Te abre los ojos.  Sí, es duro de leer, pero te quita la venda del “final feliz” de la adopción.  El momento en que recibimos a nuestras hijas es solo el comienzo. Durante su vida se verán llenas de contradicciones y ambigüedades y es mi deber como su mamá tratar de reconocer los signos, entender lo que pasa, validar los sentimientos y ayudarlas a sobrellevar la tormenta.

Lo que no me gustó:  Este libro es un puñetazo al estómago!  Lo vuelvo a leer y me hace sentir que tal vez nada de lo que yo haga sea suficiente.

 

Mi experiencia: Existe alguna hija adoptiva que sea feliz?  Mis hijas son muy pequeñas todavía como para cuestionarse cosas como identidad y trauma de separación.  Entiendo que en el futuro tendremos tormentas.  Pero existe paz en la vida de una hija adoptada?  Últimamente me encuentro con tantos ensayos, blogs, páginas web, literatura sobre adoptados enojados, tristes y confundidos.  Sabré reconocer las señales y apoyarlas en las crisis?  Lograré que sepan y sientan que son amadas por sobre todas las cosas?  Llegaré a ser una madre lo suficientemente buena como para que mis hijas sean, en la suma final, felices?

 

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LOST DAUGHTERS

Título: Lost Daughters (Hijas Perdidas)

Autor: Amanda H.L. Transue-Woolston, Julie Stromberg, Karen Pickell y Jennifer Anastasi (editoras)

Edición:  2014.  CQT Media and Publishing and Land of Gazillion Adoptees

Web: http://www.thelostdaughters.com/

Valoración:  4 / 5

 

Resumen: (desde el blog)  Esta es una antología de los ensayos escritos en el Blog Lost Daughters.  Este blog es un proyecto de escritura colaborativo, fundado en 2011 como un esfuerzo para entregar una plataforma de escritura accesible para la mujeres adoptadas.  Con cerca de 30 autoras al momento, Lost Daughters se escribe y edita enteramente por mujeres adoptadas, las cuales tienen múltiples roles en los sistemas de adopción y acogida además de haber sido adoptadas ellas mismas.  La misión de Lost Daughters es traer a los lectores las perspectivas y narraciones de mujeres adoptadas, resaltando su fuerza, resiliencia y sabiduría.   Buscan discutir críticamente las instancias positivas y negativas de la institución de la adopción desde un lugar de empoderamiento y paz.

 

Lo que me gustó:   Tal y como lo plantean las autoras del este blog / libro, la literatura sobre adopción está viciada hacia la perspectiva de los padres adoptivos, las agencias de adopción y los psicólogos y terapeutas.  Es muy, pero muy, muy interesante conocer la perspectiva de “las adoptadas”.

 Lo que no me gustó:  Casi todas las autoras fueron adoptadas en los Estados Unidos, en donde los sistemas de acogida (foster care) y las adopciones internacionales funcionan de manera diferente a otros países.  Además, buena parte son hijas del Baby Scoop Era.  Así, muchas veces hay que tener “altura de mira” para salir de la crítica al sistema y ver el verdadero mensaje de los ensayos.

 Mi experiencia: Comencé a surfear por el blog y terminé comprando el libro.  Me ha dado mucho en qué pensar, sobre todo en las “construcciones” que pretendía utilizar para ayudar a mis hijas a significar su historia de vida.  Leer que aquellas frases como “era el plan de Dios” o “tu madre biológica hizo lo mejor que pudo”, suenan vacías e incluso molestas para una adoptada, me hace replantear mi propia posición frente a la institución de la adopción.  Fuerte de enfrentar.

AMAMANTAR Y ADOPTAR: ES POSIBLE?

La primera semana de agosto se celebra la Semana Mundial de la Lactancia Materna.  Este año 2015 el motivo es “Amamantar y Trabajar: logremos que sea posible”.  Yo quisiera redirigir al tema  que nos convoca a todas: Amamantar y adoptar: es posible?

Creo que puedo hablar por todas cuando digo que es un tema difícil de encarar.  Los “pechos hinchados de leche” son casi un sinónimo del embarazo que no tuvimos.  Amamantar sería una de las (tantas) cosas que hacen diferente a una mamá adoptiva.  Algo a lo que debemos resignarnos?  Sería “raro” que una hija que no pariste mame de tu pezón?  Sería hermoso poder hacerlo?  Creo que, como en todo, hay tonos de gris…

Me parece importante recalcar que amamantar tiene muchas más aristas que la nutrición.  Es una herramienta de apego inigualable: Tu hija sería capaz de encontrar confort en tu pecho.  No necesitaría nada más, no habría duda alguna de cuál es su lugar seguro.  Por el solo hecho de fomentar el apego, siento que el tema de la lactancia inducida merece ser revisado, al menos una vez, por cada futura madre adoptiva.

Yo confieso que no amamanté a mi hija.  Aún cuando sabía que era posible, que aporta cientos de beneficios, no busqué suficiente información sobre lactancia inducida y adopción. Cuando llegó el minuto, decidí no hacerlo.  Miles de biberones después, más vieja y más hippie, con una hija que definitivamente prefiere un vaso a un chupón, puedo ver el tema con más perspectiva.  Y la conclusión es que me arrepiento.  Hoy en día, me duele y me frustra haber tomado esa decisión.  Me duele porque amamantar pudo ser una experiencia de apego inigualable que, por mi ceguera, ella y yo no compartimos.  Y me frustra porque soy la única culpable (Lo siento, hija!  Es la mamá que te tocó).

En un mal intento por suplir mi falta, quisiera proponer un punto de partida para que otras futuras madres puedan pensar en esta opción. Como no cuento con la experiencia vivida, tal vez no soy la persona más adecuada.  Si alguna que lea esto sí tomó la opción de la lactancia adoptiva, le ruego que comparta sus  vivencias con nosotras!

La primera persona de quien escuché el término “lactancia inducida” fue mi propio ginecólogo, durante la conversación que cerraba para siempre los tratamientos de fertilidad.  La forma sería tomar hormonas que estimularían la producción de algo parecido a la leche materna.  Mis pensamientos se desviaron a la serie de efectos secundarios de revolver mi sistema endócrino, la causa de mi infertilidad, para producir algo que no sería exactamente leche y que igual tendría que suplementar con fórmula.  En ese entonces, no pude verle beneficio alguno.  Le agradezco haber despertado mi curiosidad sobre el tema aún cuando me hubiera gustado que fuese más motivador.   Ahora sé que a mi médico se le olvidó mencionar que el método más efectivo y más recomendado para producir leche, verdadera leche materna, es la propia succión de la bebé.  Que con mucha paciencia y constancia, una madre adoptiva podría llegar a producir suficiente leche, en cantidad y calidad, para suplir exclusivamente con ella las necesidades alimentarias de su bebé.  Y que por último, el pezón no es sólo para alimentar sino que también es fuente de consuelo.

El tema me quedó rondando por la cabeza y busqué un poco de información en Internet.  Por supuesto me encontré con La Liga de la Leche.  Su página en español es casi tan motivadora como el discurso de mi ginecólogo.  Convivan conmigo para siempre la culpa y la frustración, porque ahora siento que no fue un esfuerzo suficiente.  Debí contactarme con la Agencia Local de la Liga de la Leche, casi todos los países tienen una.  O algo tan simple como cambiar de idioma, porque los recursos en inglés son mejores (para comenzar, recomendaría  Adopting.org o  Recursos para la Lactancia Adoptiva).  Incluso existe un Documento de la OMS al respecto!  Pero ahora no gano nada llorando sobre la leche no derramada… en todo caso, espero que esta información sea de utilidad para alguna futura madre que esté pensando en el tema.

La segunda vez que la lactancia adoptiva me tocó seriamente fue durante una sesión con la psicóloga que evaluaba mi perfil como futura madre adoptiva.  Me preguntó si había considerado la posibilidad de amamantar a mi hija.  Le respondí que había analizado la opción y la había descartado.  Debí sonar muy convincente porque no insistió en el tema.  Me habría gustado que lo haga, tal vez habría descubierto alguno de los recursos mencionados arriba y repensado mi decisión.  En todo caso,  le agradezco profundamente sus palabras: “Como muchas cosas en la maternidad, no importa el qué hagas, sino cómo lo hagas”.  Hay muchas formas de lograr apego con tu hija.  Yo di biberones siempre en brazos, con blusas escotadas que permitían el contacto piel con piel.  Mirándole a los ojos y susurrando canciones de cuna.  Traté de alimentarla a demanda, con horarios y porciones menos rígidas que lo que sugería mi pediatra.  Busqué la mejor fórmula y los mejores biberones para evitarle cólicos.  Me preocupé de cada detalle de higiene para evitar infecciones.  Fui la mejor madre que entonces podía ser.  Y eso me hace tener la certeza de que, sea cual sea tu decisión sobre la lactancia inducida, también tú serás la mejor madre que puedas ser.

Para la tercera vez, mi hija acababa de llegar a mis brazos.  Ya había sentido su calor y también escuchado su llanto de hambre.  Una amiga, madre gracias a la adopción, me comentó de los Sistemas de Lactancia Suplementaria (perdón que haga referencia a una marca particular, no la estoy recomendando sino que no encontré mejores imágenes en Internet).  Con ayuda de estos aparatos, mi hija tomaría fórmula, que le aseguraría la nutrición y cantidad necesaria, pero lo haría casi desde mi propio pezón, lo que fomentaría el apego.  Ganar-ganar.  No había donde perderse!  Con el profundo deseo de formar ese lazo tan importante entre nosotras, decidí que lo intentaría.  Durante la siguiente semana, cuando lloraba, traté de cambiar su chupón por uno de mis pezones.  Pero mi hija no conocía de pechos y yo me sentía rara e incómoda.  La experiencia fue descorazonadora.

Conozco a varias madres biológicas a quienes les costó acostumbrar a sus hijos al pezón.  No sé cómo se me ocurrió que, con cero preparación, mi hija iba a aceptar el seno de una mujer que acababa de conocer.  Ahí no había leche que le calmara el hambre, no me había preparado físicamente (con hormonas o estimulación por bombeo); ni tampoco encontraba consuelo, porque quien se convertiría en su mamá estaba en un estado mental más parecido al agobio que otra cosa.

Para escribir esta entrada leí algunos diarios de mujeres que sí lo lograron (convivan conmigo la culpa y la frustración de no haberlo hecho antes).  Ellas cuentan que lograr ese tipo de contacto, tan íntimo, con sus hijas les tomó varios meses.  “Ese tipo de íntimo contacto”, ahí es donde convive conmigo, para siempre, la pena.  Ahora que mi hija y yo somos verdaderamente madre e hija, lamento profundamente no haber propiciado ese tipo de intimidad entre nosotras.

Quiero aclarar que no me siento una mala madre o menos madre de mi pequeña por no haber amamantado.  Como dije antes, fui la mejor madre que en ese entonces podía ser.  Estas son reflexiones del tipo “si pudiera volver en el tiempo, sabiendo lo que ahora sé…”.  Estoy (casi) segura que mi hija y yo compartimos un lazo de apego seguro aún sin lactancia materna.  También creo que amamantar habría ayudado a la formación de ese lazo.

Para terminar, la respuesta a la pregunta planteada en un inicio: Amamantar y adoptar: es posible?  Mi respuesta es: Sí se puede pero que requiere de mucha información y apoyo, de preparación física, y sobretodo mental, con las que yo no contaba ese momento.  Cuál sería tu respuesta?

Cuentos para Familias del Corazón

Título: Cuentos para Familias del Corazón

Autor: Alicia Barbero y Teresa Blasco

Edición:  Editorial Grupo 5, Madrid

Web; http://www.amazon.es/Cuentos-Para-Familias-De-Coraz%C3%B3n/dp/849398728X

Valoración:  4 / 5

De la contraportada: ” Los Cuentos para Familias del Corazón tienen el objetivo de ayudar a nuestros hijos y nuestras hijas a comprender mejor su paso y poder darle un sentido.  Lo que les ayudará a tomar distancia de su dolor sufirdo, a aprender de la experiencia pasada y, así, poder integrar su historia en su vida presente”.

Lo que me gustó:  Encuentro maravillosa la utilización de la metáfora como forma de acercarse a los temas difíciles.  Los cuentos son entretenidos, escritos para niños, estoy segura que darán pie a muchas preguntas…

Lo que no me gustó:  No hubo un cuento específico para la historia de vida de mi hija pero me dio muchas ideas de cómo usar la metáfora para explicarle porqué su madre biológica no pudo cuidarla.

Mi experiencia: Mi hija no ha preguntado todavía por el solo hecho de que no sabe hablar, así que espero hacer un update de este post en algún momento.  Sin embargo, estoy segura de que llegará el minuto en donde “´porque no pudieron cuidarte” no será respuesta suficiente.  Este libro me entregó un herramienta para hacerle frente al tema.  Incluí un par de imágenes en su libro de vida (https://mamasinsufijossinprefijos.wordpress.com/2015/04/02/libro-de-vida/) para iniciar las conversaciones…

Crianza con Apego

Título: Crianza con Apego – Ecuador

Autor: Sandra Ramírez

Edición:  Comunidad de Facebook

Web: https://www.facebook.com/crianzaconapegoec

Valoración: 4/5

De la misma comunidad: (La crianza con apego) es el estilo más instintivo y a la vez consciente de crianza que fomenta vínculos de apego fuertes entre padres e hijos.  Con las mejores intenciones, todos los padres seguimos el círculo de crianza con el mismo molde con el que fuimos criados. Esa es la realidad. ¿Pero que hay de malo en eso? No habría nada de malo si ese círculo de crianza estuviera centrado en las necesidades naturales del ser humano. Pero generalmente no ha sido asi. A lo largo de los años la meta de la crianza en las culturas occidentales ha sido el formar seres humanos que se adapten a las necesidades de los adultos y de la sociedad.

Esta comunidad propone ideas para romper el círculo vicioso de la crianza hererdada y la carga emocional de sueños frustrados para darles a nuestros hijos amor incondicional y seguridad en ellos mismos.

Lo que me gustó:  Tiene buenos temas e ideas prácticas.  Al ser una comunidad, se pueden leer comentarios con experiencias interesantes.  Es acogedora.

Lo que no me gustó: Los temas pueden ser un poco repetidos.  Pero siempre es necesario refrescar, nunca se lee con los mismo ojos y supongo que ayuda a las personas nuevas que se integran a la comunidad.

Mi experiencia: Sigo a la Comunidad en Facebook. Leo la gran mayoría de cosas que publican y a veces incluso hago comentarios.