THE PRIMAL WOUND

Título: The Primal Wound (La Herida Primaria)

Autor: Nancy Verrier

Web: http://nancyverrier.com/the-primal-wound/

Valoración:  5 / 5

 

Resumen: (desde el sitio web) Este libro está revolucionando la forma en la que pensamos acerca de la adopción.  Al aplicar información acerca de psicología pre y peri natal, vínculo, apego y pérdida, clarifica los efectos de la separación de los niños adoptados y su madre biológica.  Adicionalmente, les da a estos niños, cuyo dolor ha sido desconocido y mal interpretado por mucho tiempo, validación para sus sentimientos y explicaciones para algunos de sus comportamientos.  Aún cuando es un libro difícil de leer, debido a las emociones que evoca en todos los miembros de la triada adoptiva, resuena en verdades y puede ser una gran ayuda para reconocer, entender y validar las heridas creadas por el trauma de la separación entre las madres y sus hijos.  Este entendimiento puede ayudar a los miembros de la triada.  Puede entregar validación para las experiencias y emociones de los adoptados que se sienten incomprendidos; puede traer consuelo para las madres biológicas, a quienes se les ha negado la verdad de su pérdida; y puede ser una buena fuente de información para los padres adoptivos, de manera que puedan entender y responder de mejor manera a las necesidades de sus hijos.

 

Lo que me gustó: Este libro es una bofetada en la cara!  Te abre los ojos.  Sí, es duro de leer, pero te quita la venda del «final feliz» de la adopción.  El momento en que recibimos a nuestras hijas es solo el comienzo. Durante su vida se verán llenas de contradicciones y ambigüedades y es mi deber como su mamá tratar de reconocer los signos, entender lo que pasa, validar los sentimientos y ayudarlas a sobrellevar la tormenta.

Lo que no me gustó:  Este libro es un puñetazo al estómago!  Lo vuelvo a leer y me hace sentir que tal vez nada de lo que yo haga sea suficiente.

 

Mi experiencia: Existe alguna hija adoptiva que sea feliz?  Mis hijas son muy pequeñas todavía como para cuestionarse cosas como identidad y trauma de separación.  Entiendo que en el futuro tendremos tormentas.  Pero existe paz en la vida de una hija adoptada?  Últimamente me encuentro con tantos ensayos, blogs, páginas web, literatura sobre adoptados enojados, tristes y confundidos.  Sabré reconocer las señales y apoyarlas en las crisis?  Lograré que sepan y sientan que son amadas por sobre todas las cosas?  Llegaré a ser una madre lo suficientemente buena como para que mis hijas sean, en la suma final, felices?

 

Insuficiente

Perdona hija porque este mes has llorado más que toda tu vida junta y yo soy la causante de esas lágrimas.  Perdona hija porque están llegando tus primeros berrinches y yo no puedo contenerte como quisiera.  Perdona hija por este corte abrupto en nuestro trato acostumbrado.  Perdona hija por tener que dividirme ahora, que tu también me necesitas.

Perdona hija porque este mes todavía no has aprendido a llorar.  Perdona hija porque todavía no aprendo a reconocer tus señales.  Perdona hija porque casi nunca tienes atención exclusiva de tu mamá. Perdona hija por todas las caricias que nos hacen falta, por todos los besos, por todos los abrazos.  Perdona hija por tener que dividirme ahora, que tu también me necesitas.

Perdónenme hijas porque me siento insuficiente para cuidar de las dos.  Porque no logro soltar un poco y con eso hago que se pierdan mucho.  Porque me angustia pensar lo escaso que resulta mi esfuerzo y entonces me paralizo, en lugar de saborear los momentos juntas.

Mamá va a lograrlo… ya lo verán!  Las tres vamos a renacer en el intento!

EL MANTRA DE LOS LÍMITES

Dos años. Cabalgando a los Terribles Dos.  T E R R I B L E S   D O S !!!!  Amo que seas tan obstinada, amo que sepas lo que quieres, amo que te hagas respetar.  Recuerda esto para cuando seas más grande… pero te voy a dejar un par de cosas claras por tu propio bienestar.  Así que cada vez que te desbordes porque dije que no, mientras te consuelo, me repito a mi misma este mantra:

  1. Te pongo límites porque TE amo. Primero y evidentemente, me interesa tu seguridad física.  Segundo, más temprano que tarde, llegarás a un mundo en donde no obtendrás todo lo que quieres, cuando y como lo quieres.  Prefiero ser yo quien te enseñe a manejar la frustración.
  2. Te pongo límites porque ME amo. Quiero poder dar vuelta la mirada sin morir de preocupación.
  3. La mamá y el papá son la piedra sobre la que construyes tu casa. Si la piedra se quiebra, la casa se cae.  Quiero que sientas y sepas que puedes pisar firme…  Grita, patalea, desbórdate… mamá sigue aquí y te ama igual.
  4. El que mucho aprieta, poco abarca. Pocas reglas bien puestas, todo lo demás es negociable.  Si es una regla, trataré con todas mis fuerzas de ser consistente, así siempre sabrás a qué atenerte.  Si es negociable, aprendamos juntas a ganar un poco y perder un poco, te servirá mucho después en la vida.
  5. Debo hacerte muchas preguntas. Es mejor que el límite venga de tu propio razonamiento, que practiques desde ahora a distinguir lo que te conviene de lo que no.
  6. «NO» no es un comportamiento, debo darte una alternativa. En lugar de «no corras» es preferible decir «dame la mano para caminar juntas».
  7. Es muy bueno que quieras probar tu «poder». Algunas veces puedes ganar, refuerza tu autoestima.
  8. Grita «PAZ». Cuando pierdas el control,  y sobretodo cuando yo siento que pierdo el control, gritemos PAZ, respiremos y contemos hasta diez.  Cuando estemos más tranquilas, siempre podremos conversar.  Somos un equipo, llevamos juntas casi dos años y los que están por venir, seguro que podemos encontrar la forma de entendernos.
  9. Debo mantener tu tanque lleno. Así como los autos funcionan con combustible, las hijas funcionan con amor.  Debo mantener tu tanque lleno para que el momento de una crisis tengamos algo sobre lo que funcionar.  Esa es una regla para la mamá: nunca, nunca dejar que tu tanque se vacíe.
  10. Esto es un ensayo… quiero ver cuando tengas 16!

Bien, pero…

«Pero» es la última palabra que quieres escuchar la boca del pediatra de tus hijas…

Cuando una madre cambia

Cuando una madre cambia:

Una taza de té por un café cargado, es porque sabe que necesitará más energía…

Una ducha en la mañana por 20 minutos más de sueño, es porque está fatigada…

Prepararse almuerzo por las sobras de la comida de su hija, es porque está cansada…

Ir al parque a jugar por un celular con aplicaciones educativas, es porque está agotada…

Las Redes Sociales por irse a la cama más temprano, es porque está exhausta!!