De todas maneras…. qué?

Ahí estaba yo, feliz de acompañar a mi prima en su baby shower.  La verdad ya no me molestan estos eventos.  Así como mis hijas (espero!), me he acostumbrado a ver mujeres embarazadas a mi alrededor y saber que esa no fue mi historia.

Tal vez fue que las tradiciones son distintas en cada país; tal vez fue que el grupo humano con el que me encontraba es un poco radical en temas de crianza con apego y violencia obstétrica; tal vez fue que, como estaba con mi familia, yo tenía la guardia baja… estaba despistada cuando comenzaron a hablar del dolor de parto.

– Ahora, vamos a pasar por cada uno de sus asientos y ustedes entregarán una bendición para el parto de C. -dijo la anfitriona.

CTM! Corrí a esconderme en la cocina hasta que esta parte del evento haya terminado.  Seguro no pasó desapercibido porque en un minuto tenía a mi primo, único varón y distante observador de la fiesta, a mi lado ofreciéndome otro cóctel.

– Estás bien? – preguntó.  Sólo levanté los hombros en señal de respuesta.  Me dio un apretón y juntos esperamos a que terminara la ronda de comentarios.  Pero mi cálculo falló por unos segundos, cuando retomé mi asiento, tenía el micrófono y la cámara en la cara.

– Tu bendición… -insistió la anfitriona.

Respiré profundo, esos minutos en la cocina me dieron tiempo para pensar algo qué decir.   Espero que haya sonado algo así (porque es muy distinto lo que pasa a lo que una recuerda!):

– Primita querida, tu sabes que yo de partos no sé nada.  Sólo sé que cuando llega un bebé, también llega la mamá que ese bebé necesita.  Así que con el nacimiento de tu hija, tu también nacerás como su mamá.  Como eres la mama perfecta que P. necesita, te convertirá en la mamá perfecta que V. necesitará.

WoW! Jackpot! Ni yo misma me lo creía… respuesta oficial de ahora en adelante. Lágrima por aquí, abrazo por allá. Mental finger flip para la anfitriona impertinente!  “Que bien salió eso” pensaba para mis adentros, “ahora a a seguir con la fiesta”.  El incómodo momento había terminado.

– Perdona la pregunta -escuché decir a la mujer a mi lado.  Respiré profundo y me torné a mirarla.  “Ok, demasiado bueno para ser verdad.  No ha terminado, aquí van las preguntas…” pensé.

– Dime -dije con una sonrisa.

– Perdona, pero no me habías comentado que tenías dos hijas?

– Si! A. de 4 e I. de 2.  Quieres ver fotos? -primera medida de distracción. Saqué el teléfono celular con la esperanza de cambiar el tema a la anécdota de alguna travesura capturada en cámara.

– Qué lindas son! -yo sonreí en respuesta y ella continuó – pero como es que dices que no sabes nada de partos?

– Porque nunca estuve embarazada.

Honestamente, siento un poco de risa cuando veo a las personas procesar esta información.  Es como si pudiera escuchar a los engranajes de su cerebro moverse:  Embarazo = hijos . Hijos sin embarazo??? Madrastra??? Adopción!

– Ah!  Osea que adoptaste! -concluyó sus deliberaciones.

– Si, nos convertimos en familia por adopción. – Y ahí es cuando comienzan mis deliberaciones: qué tanta información sobre mi familia quiero darle a esta mujer?

– Qué bonito! – dijo con tono de ternura.  Una de las siete repuestas clásicas, pensé yo (en mi otro post “Es que nunca estuve embarazada”).  El tiempo me ha ensañado que no, no es tan bonito.  Y aunque no me apetecía entrar en esa discusión, se venía inevitable.

– Si – le respondí en tono dudoso.

– De qué edad las recibiste? Y cómo fue?  Esperaron mucho? He escuchado que la espera es larga.  Conoces a la mamá?

– A ver, por A. esperamos casi 3 años y llegó con un poco menos de dos meses.  Por esperamos como I. como 1 mes y llegó a casa con 4 meses.  La espera es larga, sí.  Y sobretodo es como “incierta” porque, a diferencia de un embarazo, no tienes fecha de llegada y no sabes si será niño o niña o de qué edad… -medida de distracción 2: cambiemos el tema al procedimiento legal.

– Y porqué esa diferencia? –  No funcionó.  Otra vez, cerebro a trabajar.  No quiero compartir, particularmente con una extraña, los detalles de las circunstancias que obligaron a la madre biológica de mis hijas a cederlas en adopción.

– La madre biológica de A. hizo cesión voluntaria y ella llegó con nosotros.  Luego, volvió a tener un embarazo conflictivo, nació I., otra vez cedió en adopción. Como A. estaba con nosotros, y se trata de preservar los lazos de sangre, nos llamaron para adoptar a I.

– Osea que son hermanitas de verdad! Y conoces a la mamá? Yo no entiendo qué puede pasar por la mete, y sobretodo el corazón, de esas mujeres. – estaban ahí, la mueca y el tono despectivo – Yo jamás podría ni pensar en dejar a mi hijos!

Yo podía sentir como la rabia se apoderaba de mí.  NO VOY A PERMITIR QUE HABLEN MAL DE LA MADRE BIOLÓGICA DE MIS HIJAS!! Y luego recordé que la gente, normalmente, habla desde la ignorancia y traté de moderar mi respuesta.

– Por partes: son hermanas, sí.  Son hermanas porque están siendo criadas por los mismos padres, que somos mi marido y yo.  Y sí, también son hermanas biológicas.  Con respecto a sí conozco a la mamá, la conozco tanto como una puede conocerse a sí misma -creo haber dicho con tono sarcástico – porque la mamá soy yo.

– No! Claro! -dijo en tono de disculpa – Madre es la que cría – repitió contundente la típica frase.  – Te preguntaba si conoces a la mamá de verdad?

Seguro mi lenguaje corporal delató la idiotez de su pregunta. – La mamá “de verdad” soy yo, porque como tu bien dices, mamá es la que cría.  Te referías a su madre biológica? -hice la respectiva corrección de lenguaje.

– Sí! Eso! La madre biológica.

– No, no la conozco.  No tengo ni siquiera una foto.  Sólo sé lo que nos contaron en la agencia de adopción. – Y antes de que ella pudiera seguir – Y te podrás imaginar que las historias de estas mujeres nunca son fáciles o felices.

– Sí, claro… pero, de todas maneras…

– De todas maneras, QUÉ? – le corté en seco.

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– No me vas a decir que es una buena mujer…

Personificados en esta señora todos los prejuicios y la ignorancia! Yo me debatía entre tratar de educarla, cuidado el no revelar los detalles de la historia de mis hijas, y pararme e irme antes de decirle una grosería.

– Quiera saber qué tan “buena” sería cualquier mujer de esta sala, si vive bajo la línea de la pobreza y no tiene cómo conseguir comida para los cuatro hijos que ya tiene en casa.  Si es maltratada, humillada y golpeada por su pareja de turno, a diario.  Si su estado migratorio es dudoso y la deportan si se atiende en un hospital público.  Si fue violada.  Si apenas sabe leer, mucho menos ha tenido una sola clase de educación sexual.  Porque aunque todas las historias de adopción son diferentes, generalmente hay algo de esto por detrás! – Mi respuesta debió ser un poco violenta porque la vi retirarse hacia el respaldo de su silla.

Agotada, me asalta la contradicción interna.  El tema no es la madre biológica sino el sistema que la obliga a abandonar a sus hijas.  Y qué estoy haciendo yo para cambiar ese sistema? Nada.  Ese sistema perverso fue el que me permitió ser madre.  Yo también me inclino hacia el respaldo de mi silla.

Lo único que me queda claro de todo esto es que, de todas maneras, necesito aprender a tener una conversación sobre adopción sin llegar a explotar!

 

 

 

 

Porqué no me lo pediste?

Es tan genial y tan cierto que no podía dejar de compartirlo!

 

Ah! Y la “carga adoptiva” también le llevan mucho las mujeres!

 

Origen: You should’ve asked

 

Aquí hay una traducción al español:

 

 

 

El Abandono del Padre

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Qué pocas veces pienso en su padre biológico.  Con cuánta diferencia, respecto de su madre biológica, lo hago.

Según las historias que me contaron, ellos tienen mucho que ver en las razones porque las ustedes fueron cedidas por adopción.  Y eso no me extraña.

 

 

 

El abandono del “padre” es, yo diría, bastante común en nuestra sociedad.  Desde los que nunca se hicieron cargo, dejando una madre soltera, hasta los que no resistieron y se marcharon, separándose y olvidándose de sus hijos.

 

Y nadie alza una ceja sospechosa cuando un “hombre” se va…

 

 

Las contradicciones del día de las madres

Quisiera escribir algo por el día de la madre… y me veo a mí misma con una entrada en alguna de las comunidades de crianza con apego con las que colaboro.  Así, como para convencer al público de que ser madre por adopción “es tan maravilloso” y que las hijas adoptivas “son amadas exactamente igual que las hijas biológicas”… Y me da risa de mí misma porque parece que soy yo a quien tengo que convencer!

Porque también me veo con una entrada en las comunidades de crianza adoptiva en las que participo, invitando a otras mamás por adopción a abrir los ojos y reconocer que “es lo mismo pero no es igual” y que estén atentas a los signos y señales de sus hijas.  Y siento lástima de mí misma por la culpa y el miedo.  El miedo a sobreprotegerlas o a desestimar algo verdaderamente importante.  Y la culpa por no poder vivir mi maternidad con más naturalidad y menos dudas.

Y quisiera escribirle una oda a su primera madre, la que les dio la vida.  Y lo único en lo que puedo pensar es GRACIAS.  Gracias por las decisiones.  Y mi mente vuela hacia las circunstancias y me siento contrariada.  Porque si la vida no fuera injusta, yo no sería madre.  Y no es “dos negativos multiplican en positivo” como tratan de vender las agencias de adopción.  Es la pobreza, la falta de educación, la cultura dominante, la violencia de género.  Y toda esa mierda te pasó por encima.  Y no puedo evitar sentir rabia de que siga pasando, a ti y otros cientos de mujeres.  Y no puedo evitar sentir la contradicción, porque sin eso, mis hijas no estarían conmigo…

ni una menos

Ni una menos… aunque eso signifique que las mujeres infértiles como yo no se conviertan en madres por adopción…

HAKUNA MATATA

 

Mis hijas son muy pequeñas para ver LION, así que, mientras tanto, vemos EL REY LEON (The Lion King).  Creo que todos recordamos el clásico de Disney pero la verdad es que esta nueva mirada no deja de darme problemas!  Aquí mi traducción adoptiva de la película:

 

  1. La culpa: Scar asesina a Mufasa para quedarse con el reino. Le miente a Simba para hacerlo sentir culpable por la muerte de su padre.  Simba huye de la sabana.

 Para mamá:  Cuántas hijas adoptivas se sienten culpables?  Cuántas creen que hicieron algo que ocasionó el abandono (abuso o negligencia) que sufrieron y que finalmente obligó la separación de su familia biológica?  Mis hijas son chicas, sí, pero llegará el día en que se cuestionen esto.

Para A. e I.:   No fue culpa de Simba!  Scar es un mentiroso! Era una pelea entre Scar y Mufasa.   Scar les puso una trampa!   NO FUE CULPA DE SIMBA!  (sí, así, en mayúsculas, haciendo mucho énfasis!).

Más para mamá:  Y Sarabi, la mamá de Simba? Por qué no lo buscó?  Porqué aceptó perder a su hijo así, tan simplemente?

 

  1. La adopción: Timón y Pumbaa encuentran a Simba en medio del desierto, deshidratado, solo, perdido.

Para mamá: Timón dice “tal vez podría estar de nuestro lado”.  Cuántas madres adoptivas deciden convertirse en madres por “conveniencia”?  Pumbaa dice “es pequeño y está  solo”.  Hay aquí verdadera empatía hacia el cachorro o es la intención de “salvarlo”?  Siempre que me preguntan mis motivos para adoptar (que en verdad deberían ser mis motivos para ser mamá, independiente de la forma), regreso a estos cuestionamientos.

Para A. e I.:  Simba es pequeño y necesita alguien que lo cuide.  Timón y Pumbaa lo van a adoptar.

Más para mamá:  Son Timón y Pumbaa una pareja homoparental?  Que todos sean animales de diferentes especies es equivalente a una adopción transracial?  Que Simba pase de vivir en la sabana a vivir en la selva, es equivalente a una adopción internacional?

 

  1. Hakuna Matata: La pegajosa canción que te dice “Tienes que dejar a tu pasado atrás”.

Para mamá:  Mal, por todos lados… este es el relato de una adopción “tradicional”.  Primero, Simba es “rescatado” por esta pareja que cree que “tener un león de su lado puede ser conveniente”.  Me suena mucho a “adopto a esta pequeña a quienes sus padres abandonaron para que pueda cuidarme durante mi vejez”.

Segundo, el pequeño es sacado de su ambiente natural y tiene que acostumbrarse a vivir en otro ecosistema, le enseñan otra filosofía de vida y lo obligan a comer otra comida.  No hay ningún intento por respetar lo que es natural para un león.

Pero, finalmente, tenían Timón y Pumbaa alguna posibilidad de criar a Simba como un verdadero león?  Acaso no le ofrecieron todo lo que estaba a su alcance, dentro de su propio estilo de vida?  Simba habría podido sobrevivir si Timón y Pumbaa no le enseñaban lo que había funcionado para ellos?

Para A. e I.:  Timón, Pumbaa y Simba se convirtieron en una familia.

 

  1. Saber: Después de una buena cena, Timón, Pumbaa y Simba contemplan las estrellas.  Simba comparte la historia que le contara su padre, que las estrellas son los reyes del pasado que los observan.  Timón y Pumbaa se burlan.

Para mamá:  Simba sabe.  No importa cuando hakuna matata hayan tratado de lavarle el cerebro, él sabe.  Supongo que todas las hijas por adopción también lo saben.

Perro si yo tuviera que marcar un error que hayan cometido Timón y Pumbaa, fue burlase de su historia.  Fue ahí cuando despreciaron el origen de Simba.  Fue ahí cuando negaron esa parte que también es su verdadero ser.

Para A. e I.:  Simba les está contando parte de su historia, de cuando él vivía con los leones.  Es la historia que le contó su papá león.  Eso también es una parte importante de la vida de Simba.

lion king 2

  1. La búsqueda: Nala y Rafiki encuentran a Simba, casi un león adulto, y lo hacen decidirse a enfrentar su pasado.

Para mamá: Muchas de las mejores frases de la película se dicen en esta secuencia y creo que se explican muy bien solas, pero aquí mi intento de expresar la emoción que me generan:

“La pregunta es quién eres tú?”;  la búsqueda de su identidad.  Supongo que surge en todas las adoptadas cuando crecen.  Para Simba se hace explícita con el re-encuentro con estas personas de su pasado.  Qué otras cosas desatan esta necesidad?  Cuál será el gatillante para mis hijas?

“Mira con más detalle, Él vive dentro de ti” ; es innegable en el parecido físico, pero en qué otras cosas se parecen a su familia biológica?

“Recuerda quien eres, eres más que esto en lo que te has convertido” ; son hijas mías, pero también suyas.  Son más que la historia que construimos juntas y no solo por el hecho de tener una historia antes de llegar a ser mías, sino porque la historia que van a construir en el futuro debe incluir esto otro que no soy yo.

“Regresar significa que tendré que enfrentar mi pasado y he estado huyendo de él por tanto tiempo” ;  tomar la decisión debe requerir mucho coraje.

“El pasado puede doler, pero puedes aprender de eso o seguir huyendo” ; la elección es suya.

Para A. e I.:  Simba está decidiendo si quiere volver con su familia de leones.  Timón y Pumbaa son su familia, pero los leones también lo son.

 

  1. La reunión: Simba regresa a la sabana para encontrar su hogar empobrecido y a su familia, su madre, maltratada por Scar y las hienas. Timón y Pumbaa lo acompañan.

Para mamá:  Qué es lo que van a encontrar cuando busquen?  Más allá de la emoción de conocer el vientre de donde provienen, que sé que yo jamás podré explicar. Me pregunto por  la historia de su familia biológica.  Por el hecho de que ahí exista violencia y pobreza y, en comparación relativa, aquí no.  Llegarán a sentir “agradecimiento” o “culpa” por su “vida de privilegios”?  La verdad, no quiero que sientan ninguna de las dos cosas.  Utilizarán su posición para “ayudar” a su familia biológica?  Y no quiero ni pensarlo, su familia biológica querrá “utilizarlas” a ustedes?  Nala en algún momento le dice a Simba “porque es tu responsabilidad”.  Yo no quiero que sientan eso, que son responsables de las situaciones y decisiones de sus biológicos y tampoco de sus adoptivos.  Cómo se gestiona todo esto?

Y en medio de este sombrío panorama, se revela que Timón y Pumbaa son una verdadera familia para Simba, porque aún cuando no están convencidos de enfrentar a las hienas por una sabana devastada, lo ayudan.  “Si es importante para tí, estamos contigo hasta el final”.  Y eso es lo que hacen las familias.  Están juntas, hasta el final.

Para A.e I.:  Simba regresó con su familia de leones y ahora va a ganarle a Scar.  Timón y Pumbaa lo van a ayudar, porque eso es lo que hacen las familias, siempre están para ayudarse.  Viste?  Timón le dice “Si es importante para ti, estamos contigo hasta el final”.

 

Siento que, como familia, estamos que en una etapa “Hakuna Matata” y aún cuando mis cachorras de león no están siendo criadas cien por ciento como leonas, ellas pueden encontrarse en esta nueva manada hasta estar listas para enfrentar su historia.

Finalmente, si tuviera que sacar una lección del El Rey León, sería que mis hijas “son más que lo que son ahora”.  Y quiero asegurarles, a mis dos cachorras, que “estaré hasta el final”.  Espero que eso sea suficiente para que ellas puedan encontrar el lugar que les pertenece en el círculo de su vida.